Contraloría refuerza supervisión en obra de rehabilitación vial en Panamá Oeste
El contralor general de la República, Anel «Bolo» Flores, asistió al acto oficial encabezado por el presidente de la República, José Raúl Mulino, y el ministro de Obras Públicas, José Luis Andrade, que marcó el inicio formal de la etapa constructiva del proyecto de rehabilitación y mantenimiento de la Carretera Panamericana Oeste.
La presencia de Flores en el evento subraya el compromiso de la Contraloría General con la fiscalización preventiva y el seguimiento riguroso de esta megaobra vial, la cual se desarrolla bajo el modelo de Asociación Público-Privada (APP) con una inversión que asciende a los B/. 312 millones. El proyecto busca garantizar la transparencia y la disciplina fiscal en el uso de los recursos del Estado.
Un proyecto estratégico bajo la lupa institucional
Durante el encuentro, las autoridades destacaron que este modelo de inversión combina el músculo del sector privado con la estricta rectoría y supervisión del Estado. Con la asistencia del contralor Flores, se refuerza el mensaje de que la obra contará con un esquema de control institucional permanente para asegurar que se cumpla con los altos estándares técnicos y los plazos estipulados sin sobrecostos.
El proyecto, ejecutado por el consorcio Vías del Istmo, S.A., contempla la intervención de aproximadamente 192 kilómetros de vía entre Loma Campana y Santiago, divididos en dos tramos estratégicos:
Tramo 1: Desde Loma Campana hasta Penonomé (aprox. 91 kilómetros).
Tramo 2: Desde Penonomé hasta Santiago (101 kilómetros adicionales).
Impacto socioeconómico y fiscalización a largo plazo
El contrato bajo la modalidad APP tendrá una duración total de 20 años, estructurado en tres años de construcción y 15 años de mantenimiento continuo bajo estándares internacionales de desempeño. Al tratarse de un compromiso a largo plazo para el Estado panameño, el acompañamiento de la Contraloría resulta clave para vigilar la transparencia financiera del proceso, que además cuenta con el soporte técnico del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
»A nivel de impacto social, la obra generará más de 2,000 empleos directos y más de 3,000 indirectos, beneficiando directamente a 282 mil residentes y mejorando la conectividad de más de 2 millones de usuarios que transitan entre Panamá Oeste y las provincias centrales.
Entre las principales intervenciones de seguridad y movilidad urbana que serán fiscalizadas se incluyen la construcción de retornos en siete comunidades (Chame, Gorgona, Coronado, Las Uvas, Las Guías, Aguadulce y Santiago), la instalación de señalización vial vertical y horizontal, estaciones de pesaje, cámaras de videovigilancia y paradas de autobuses con bahías de descanso.









