Contraloría realiza Taller de Autoevaluación de Riesgo de la Integridad en el Ministerio de Salud

Con el objetivo de promover una cultura de integridad en la gestión pública, la Contraloría General de la República, en colaboración con el Ministerio de Salud, dio inicio al Taller de Autoevaluación de Riesgo de la Integridad, dirigido a funcionarios del sector salud.
La jornada, que se desarrollará a lo largo de tres días, se enmarca dentro de los compromisos asumidos por la Contraloría como miembro activo de la Organización Latinoamericana y del Caribe de Entidades Fiscalizadoras Superiores (OLACEFS). En este contexto, se aplica la herramienta SAINT (Self-Assessment Integrity), diseñada para evaluar los riesgos de integridad y el nivel de madurez de los sistemas de control interno en las instituciones públicas.
El subdirector nacional de Rendición de Cuentas de la Contraloría General de la República, Jean Carlos del Cid, destacó la importancia de este esfuerzo conjunto:
“Estamos convencidos de que una evaluación honesta y rigurosa del riesgo de integridad fortalece la transparencia y la eficiencia institucional. Este taller representa un paso firme hacia una administración pública más ética y responsable”.
Por su parte, el Secretario General del Ministerio de Salud subrayó el compromiso del MINSA con esta iniciativa:
“El fortalecimiento de la ética institucional es una tarea que debemos asumir con seriedad y constancia. Para nosotros, este taller no solo es una capacitación técnica, sino una oportunidad para reafirmar nuestro compromiso con la salud pública y la rendición de cuentas”.
La actividad fue coordinada por la Academia de Control Gubernamental y contó con la participación de funcionarias expertas en las áreas de auditoría y fiscalización, como Yurideth Bonaga y Lizeth Ríos, quienes lideraron el proceso técnico de autoevaluación durante las distintas sesiones del taller.
Este encuentro tiene como propósito que cada entidad participante identifique acciones concretas que contribuyan a elevar los estándares de probidad, prevenir riesgos institucionales y fortalecer la gobernanza.










